Un coche eléctrico es con diferencia el mayor consumidor de la casa. Si cargas de noche, cada kilovatio hora viene de la red a unos 0,165 € — mientras que tus placas inyectaban de día a 0,05–0,12 €. Pasa la carga a las horas de sol y tu propia producción sustituye esa compra. Cargas lo mismo, pero compras menos.
No te cuesta nada: ni batería, ni instalador, ni inversión. Por eso este paso encabeza nuestra recomendación, por delante de cualquier compra.
Este cálculo recorre las 8.760 horas de un año representativo en tu dirección, con y sin desplazar el momento de carga, y pone la diferencia en euros.
Depende del excedente del que dispongas en ese momento. El cálculo determina cuántos kilovatios hora más provienen de tu propia producción y lo que eso vale al año.
Para este cálculo no. Sin producción propia solo desplazas el momento de la compra, y entonces la ganancia depende de tu tarifa, no de tu tejado.
No necesariamente. Si el coche está en casa durante el día, basta con enchufar en el momento adecuado. Un cargador que siga tu excedente lo automatiza, pero la ganancia viene del momento, no del equipo.
Para obtener la irradiación real en tu dirección, hora a hora durante un año completo. Así el cálculo sabe cuándo tienes excedente y cuánto.